Artenara unida por el fútbol: el proyecto #CONVIDA llega para transformar la convivencia juvenil

El municipio de Artenara se ha convertido desde la semana pasada en el epicentro de una hermosa y transformadora historia de inclusión social y deportiva. A través de la iniciativa #CONVIDA, promovida por la Fundación Canaria UD Las Palmas, el campo de juego municipal ha derribado fronteras para unir en un solo equipo a los niños y niñas del centro de menores migrantes del municipio con el resto de la juventud local.
El proyecto, que se implementa en colaboración con el Gobierno de Canarias y cuenta con el apoyo y colaboración del Ayuntamiento de Artenara, utiliza el fútbol como un lenguaje universal. El objetivo central no es la competición, sino la mediación intercultural: crear un entorno donde el balón sirva como puente para eliminar prejuicios, fomentar el respeto mutuo y garantizar que la infancia compartida sea el único requisito para jugar.

Compromiso municipal y entrenamientos semanales

Para lograr este impacto, los jóvenes deportistas se ejercitan dos días a la semana, una rutina constante que permite consolidar el aprendizaje y estrechar los lazos afectivos. El Ayuntamiento de Artenara ha facilitado las instalaciones y recursos necesarios, demostrando el compromiso de la corporación local con la integración real y el bienestar de toda la infancia del municipio.
Gran parte del éxito sobre el césped se debe al trabajo de Roberto Arocha, técnico de la cadena de formación de la UD Las Palmas. Arocha se ha desplazado hasta el municipio para liderar estas sesiones de dos días por semana en primera persona, aportando la metodología del club amarillo y logrando que el terreno de juego sea un espacio dinámico y seguro. Bajo sus indicaciones, los menores del centro comparten risas, pases y estrategias con los niños del pueblo, forjando conexiones que saltan de la cancha a las calles.

Con este paso, Artenara demuestra que, cuando se juega en equipo, no importan las procedencias ni los idiomas. La iniciativa #CONVIDA consolida así su despliegue en las islas, sembrando en la cumbre de Gran Canaria una semilla de tolerancia, diversidad y un futuro compartido a través del deporte.